

1º.- Elegir el diseño que vamos a realizar.
2º.- Pasarlo al material que queremos pirograbar, madera, cuero, etc.
3º.- Empezar a pirograbar comenzando por las zonas más oscuras para ir ganando la claridad y conseguir el efecto de claroscuro que nos da la profundidad de la figura.
Hay que armarse de paciencia y empezar con empresas fáciles para no caer en el desánimo, pero una vez que se consigue, es de una hermosura para enmarcar.
Obras a realizar de todo tipo: Bodegones, retratos, paisajes, animales, escudos heráldicos, etc.
Para hacer un regalo, es algo único y original.
Si tenéis interés o cualquier duda, hacédmelo saber y sin ningún problema os intentaré responder a la mayor prontitud posible.
Los tres trabajos que véis arriba son: Una caja de flamenco que en cuyo lateral se pirograbó una cabeza de caballo con su mosquero y riendas y en la zona del agujero, se adornó con un entramado de raíces y hojas. Falta una cara que llevaba el hierro de la persona propietaria de la misma.
Los otros dos trabajos son una cabeza de caballo mucho más eleborada que la anterior, en la que se puede apreciar la intensidad del quemado y los detalles en la sombra del cuero de las riendas. Se puede observar un defecto en la madera justo debajo del ojo, que habría que evitar seleccionando una madera blanca, semigruesa de contrachapado de chopo y a ser posible sin veteado y preparada para pirograbar. Y el tercer trabajo es un tríptico de un bodegón en el que sen han trabajado hasta los laterales para que una vez enmarcado, se puedan apreciar. Las dimensiones del cuadro embellecerán siempre y cuando se trabaje en su totalidad el sombreado del mismo.
Espero que os gusten y os animo a empezar con esta aficción que os relajará y a la que le sacaréis sin lugar a dudas rentabilidad de todo tipo: lúdica, emocional y económica (os ahorráis los cuadros y los regalos).
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